¡Que sea una celebración eterna!

Cuando hablamos del significado de la palabra MADRE, ¿cuántas palabras se vienen a nuestra mente?, o más bien ¿qué discurso es el que susurra nuestro pensamiento? Nos atreveríamos a decir que muchas de esas respuestas se relacionan con todo lo bueno y bonito de la vida, como lo es; el amor, el respeto, la honestidad, la lealtad, el cariño, la ternura, la entrega, la bondad, y así, un sinfín de valores con los que podemos describir a ese ser tan maravilloso e irremplazable que Dios nos dio a cada uno de los seres de esta tierra, porque algo si es cierto, ninguno de nosotros estaríamos aquí, si no hubiésemos pasado por el vientre de una mujer. 

En Colombia se celebra el Día de las Madres el segundo domingo del mes de mayo, pero, ¿por qué se hace?, ¿es solo una fecha comercial? o un día para conmemorar al ser que da inicio a la vida, al amor más puro y real que se conoce.

Si comenzamos haciendo un recuento de años atrás, nos damos cuenta que comenzó siendo un culto a diosas egipcias, después, la iglesia Católica lo trasladó a la conmemoración de la Virgen María, también se da por 2 mujeres Estadounidenses; la poetisa y activista Julia Ward Howe y Anna Reeves Jarvis, que lucharon por el reconocimiento de este día. De acuerdo a la historia son varias las razones por la que se conmemora el Día de la Madre.

En ABBIS, lo celebramos con mucho amor, respeto y admiración, sobre todo por aquellas mujeres que día a día se esfuerzan en cumplir uno de los roles más restadores e inspiradores que tiene la sociedad, reconociendo que es una labor imparable, una labor de nunca acabar, una labor que no se compara con ninguna otra, porque cuando trascendemos al ejercicio que requiere este rol, una madre, no solo es madre, es amiga, profesora, cantante, pintora, psicóloga, conductora, gimnasta, chef, enfermera, bailarina, y así, ejerce una cantidad de profesiones, las cuales las aprende con el pasar de las circunstancias, mientras su amor se va acrecentando de manera sobrenatural. Si, lo llamamos así, porque no es un amor que se pueda calcular, que se pueda medir, no es un amor que tenga fin. Es un amor sin límites, paciente, esforzado, valiente, protector, es un amor, simplemente perfecto. Con ello no estamos diciendo que las madres sean perfectas, sabemos que no, pero en medio de su imperfección se acercan un poco al amor perfecto de Dios.

 Hoy queremos que esta celebración sea eterna, que no solo dediques un día o mes para reconocer todo aquello que tu madre hace o ha hecho por ti. Ellas merecen más que un día, una semana o un mes, ellas merecen ser celebradas cada día, cada instante y por siempre, así como lo hacen contigo; porque son incondicionales, no importa el día, no importa la hora, no importa la edad que tengas, ellas siempre, siempre estarán para ti.

¿Cómo crees tú que puedes exaltar un poco de todo aquello que hace mamá por ti?

En ABBIS queremos darte unas pequeñas ideas que puedes extender en el tiempo, que realizándolas constantemente y siendo creativos, podrás hacer sentir a mamá, especial, y convirtiendo el día de las madres en una CELEBRACIÓN ETERNA.

  1. Elige un día exclusivamente para dedicarle a ella
  2. sorpréndela con una bella carta donde le expreses todo tu amor y gratitud.
  3. Llévala a comer su comida preferida.
  4. Compartan un delicioso café en casa y conversen de todo un poco.
  5. vean una película o serie de su preferencia.
  6. Llévala a cine o a su lugar preferido
  7. Colabórale con algunas tareas de la casa
  8. Escúchala activamente cuando te hable
  9. Abrázala, consiéntela, ten manifestaciones físicas de afecto con ella
  10. Agradécele por todo lo que hace por ti.

 

Recuerda, MAMÁ merece recibir siempre lo mejor de ti, así como ella lo hace todo por ti.  

 

FELIZ CELEBRACIÓN ETERNA A TODAS LAS MAMITAS ABBIS